| Diciembre 2004 | ||||||||||
| Colorimetría y espectrofotometría. Elementos de vanguardia en la industria de la impresión. |
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Bernd Utter y Dr. Werner Huber del Centro de Investigación y Desarrollo de Heidelberger Druckmaschinen AG (Heidelberg) nos proporcionan una introducción a la colorimetría, a la espectrofotometría y a sus usos en las áreas de “control del color” y en la de “gestión del color”. En este artículo, además de un poco de historia, daremos un repaso a la colorimetría básica y a su aplicación en los sistemas de medición en el color de Heidelberg.
El primer uso industrial de la espectrofotometría y colorimetría estuvo en la industria de la pintura. El objetivo principal era intentar mantener las partidas de pintura lo más similares posible entre ellas y así reducir al mínimo las diferencias cuando se debía retocar de nuevo la pintura. Alguien que haya tenido que reparar la pintura de su coche, sabrá perfectamente lo que le pueden hacer hoy en día. La industria de la impresión se enfrenta básicamente al mismo desafío. Las reimpresiones deberían parecerse a la impresión original y tener siempre el mismo color de impresión sin que importe el método de impresión usado. Al final de los años ochenta, los primeros espectrofotómetros
y especialmente la colorimetría se abrieron camino en las imprentas.
Los impresores entonces se encontraron enfrentados con los valores de L*a*b*
y las desviaciones de color de DE. Esta nueva técnica presentó la
competencia al mundo ya familiar de la densidad de color y, de repente,
los impresores se encontraron en un territorio que hasta entonces había
estado reservado para otras industrias.
Cuando se llega a controlar el color por medio de la densidad, hay una correlación cercana entre la densidad del color y el grosor de tinta sobre el papel. En ciertas áreas, éstos se comportan de una manera casi lineal. Los impresores sólo tienen que tratar con un solo valor que tiene marcado el color (p. ej. el cyan Dlog 1.50). Confiando en su experiencia y en el comportamiento proporcional de los dos factores, los impresores usan entonces la densidad medida para determinar el ajuste de la apertura de la zona tintero. Esto se puede resolver usando como cálculo “la regla de tres”. Sin embargo, en este proceso no se tiene en cuenta el aspecto visual del color. La situación es diferente cuando se trata de la medición y del control usando valores colorimétricos. El color se representa como un parámetro tridimensional (p. ej. valores L*a*b* 55 /-37 /-50), que es la razón por la cual los impresores, al principio, pensaron que era imposible sacar los ajustes recomendados para las zonas de tinta de esas muestras. Los ajustes recomendados usando valores colorimétricos emplean un modelo de color que está almacenado en el dispositivo de medición. El nuevo ajuste de la zona de tinta se calcula con una comparación entre el espectro óptico del color medido y un valor objetivo. A diferencia de la medición de la densidad, este método no sólo tiene en cuenta el comportamiento de la absorción del papel y de la tinta, sino también otros parámetros relevantes del color como son el blanco del papel, la estructura superficial del papel y el tono de la tinta. Si el tono del color en la impresión se diferencia del valor de color deseado (la muestra en color, la prueba el valor digital), esta diferencia se indicará como un valor DE. Repaso histórico de la colorimetría Cuando la percepción del color fue reconocida hace mucho tiempo, se estableció la correlación entre la física y la fisiología. En 1704, el físico Isaac Newton ya había hecho una contribución clave a la espectrofotometría y la colorimetría con sus tentativas de dividir la luz blanca en colores espectrales, pero en realidad el efecto sobre el ojo humano se definió 100 años más tarde por el médico Thomas Young. Young fue, según se informa, el primero en describir cómo el color es percibido con los tres receptores del ojo para los colores primarios: rojo, verde y azul. Ahora se sabe que cada impresión en color puede ser totalmente descrita por tres valores. La espectrofotometría como base para la colorimetría La espectrofotometría forma la base para la medición del color. En aplicaciones impresas, no importa si la medición se realiza en una tira de control de color o en la imagen de impresión, los espectrofotómetros generan el espectro óptico de la muestra medida. Esto puede ser usado para obtener los valores triestímulos apropiados o también para procesar dimensiones. El valor triestímulo más importante es el valor colorimétrico L*a*b* que describe un color con una perfecta precisión. Una de las ventajas del espacio de color L*a*b* es que las distancias en color, que son percibidas como idénticas, también tienen la misma distancia métrica. DE 1 es la distancia en color más pequeña que el ojo humano puede percibir. Otros parámetros del proceso tales como la densidad o la ganancia de punto también pueden ser sacados del espectro. La espectrofotometría está en el mismo corazón de la medición del color, mientras que la evaluación colorimétrica del espectro medido equivale a la representación técnica de cómo percibimos el color.
Formas de control colorimétrico Hay esencialmente dos formas de control colorimétrico. En primer lugar, el control de color sólido en una tira de control de color (para colores de cuatricromía y especiales) y, en segundo lugar, el control de neutros que mide parches de color gris de medio tono (CMY), colores sólidos individuales y parches de medio tono de los colores cromáticos CMY. Heidelberg ahora ha añadido un tercer método de medición para el control de la imagen: Prinect Image Control es el primer dispositivo en el mundo que es capaz de medir la imagen en su soporte, por ejemplo ,en toda la hoja impresa controlando las zonas de tinta relacionadas con los datos de la imagen. Por lo tanto, en la actualidad, se controla el producto que recibirá el cliente. Las tres formas de control están basadas en un valor colorimétrico objetivo. El control asegura que los resultados de la impresión están óptimamente emparejados con el valor objetivo, por lo tanto, la conformidad de color entre la tirada y la hoja de referencia es la razón para lograr el éxito. Con la precisión colorimétrica de los sistemas de medición de color de Heidelberg, usted está usando la tecnología de medición que reproduce la forma de trabajar del ojo humano, de cómo percibe el color y le asegura que la diferencia de color percibida entre la hoja impresa y la hoja correcta está reducida al mínimo por el empleo de la tecnología de control.
Control de color en la práctica Una pregunta que se suele hacer a menudo es si el operador tiene que saber todos los pormenores de colorimetría si usa los sistemas de medición de color de Heidelberg. La respuesta es no, en absoluto. Los impresores pueden concentrarse en los resultados de impresión como siempre han hecho, ya que ellos reciben recomendaciones para controlar las zonas de tinta. Se dice que el aparato de medir tiene que estar preparado de antemano, lo que implica para ello tener el escaneado del blanco del papel y la especificación de los valores de color objetivos. El HKS y las escalas de color especial Pantone son almacenados como el estándar. Los valores objetivos para colores procesados se definen generalmente usando los estándares o hasta una hoja correcta. La preparación del equipo de medición requiere tan sólo de unos minutos y se puede realizar durante el arranque de la máquina de imprimir. El último resultado obtenido de la impresión es comparado con el valor objetivo en cada operación de medición. La pantalla nos muestra los ajustes recomendados para alcanzar el valor objetivo tanto en forma numérica como en gráfica. Los impresores tienen mucho tiempo para comprobar las recomendaciones de control antes de su aprobación y podrán optar por el ajuste automático. En este caso, las zonas de tinta son ajustadas inmediatamente después de la medición sin ninguna necesidad de la intervención del impresor. Los impresores, por lo tanto, no tienen por qué realizar sobreesfuerzos con valores triestímulos o incluso con matemáticas complejas. La perspectiva del cliente Los impresores tienen que proporcionar al cliente un producto impreso a color puesto a punto con precisión que se debe corresponder con el original. Para el cliente no tiene importancia ni cómo lo hacen ni el trabajo que comporta hacerlo. La mirada del cliente se centra en el producto y si éste es aceptable para su ojo crítico, este es el sentido de la colorimetría. La implementación de todo esto en la imprenta es la parte principal del objetivo de la medida colorimétrica y de la tecnología de control. Heidelberg logra este objetivo con sus sistemas de medición a color Prinect Axis Control y con el Prinect Image Control.
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