Espesor de la capa de tinta

 

 

La impresión producida por el color de una imagen impresa depende hasta cierto punto del espesor de capa de tinta aplicado. En el papel estucado las coordenadas cromáticas correctas (diagrama CIE de colores normalizados) deberian alcanzarse con un espesor de capa entre 0,7 y 1,1 µm. Según el papel y la tinta utilizados, el espesor de la capa de tinta en la impresión offset puede alcanzar hasta 2,5 µm
(1 µm = 1/1.000 mm).
En las tintas transparentes de la escala, las variaciones del espesor de la capa de tinta impresa se hacen visibles ópticamente por las diferencias en la saturación del tono de color. También la luminosidad puede sufrir influencias. La consecuencia de ello son divergencias respecto a las coordenadas cromáticas dadas y fluctuaciones de color a lo largo de una tirada (figura 1), así como la limitación de la gama cromática imprimible (figura 6).
Tal como hemos mencionado anteriormente, el control visual del entintado (espesor de la capa de tinta) sólo es posible de forma limitada e insuficiente.
Tampoco la medición del espesor real de la capa de tinta, en mm, resulta viable en la práctica cotidiana de una imprenta, debido a la exactitud de medición requerida. Por consiguiente, en las imprentas, el control metrológico de calidad se realiza principalmente mediante densitómetros. Con un densitómetro pueden registrarse y controlarse –midiendo la densidad de tono lleno (DV)– las diferencias en el espesor de la capa de tinta.
Antes de pasar a los demás criterios fundamentales del control de calidad, explicaremos la construcción y funcionamiento de un densitómetro así como la magnitud densidad de color.

   
Criterios principales del control de impresión
Figura 7. Enjuiciamiento visual
 

Enjuiciamiento visual

Antes de referirnos a la densitometria, vamos a aclarar las premisas y mecanismos del enjuiciamiento visual:
El color es una impresión sensorial. Sólo podemos percibirlo en combinación con la luz. La luz penetra en la tinta transparente de la capa impresa. Al atravesar la tinta choca constantemente con pigmentos que, en dependencia del espesor de la capa de tinta y de la concentración de pigmentos, absorben un porcentaje mayor o menor de determinadas longitudes de onda de la luz. Los rayos luminosos alcanzan finalmente la superficie (blanca) del material impreso y son reflejados por ella. Después de atravesar nuevamente la capa de tinta impresa, la luz no absorbida por la tinta vuelve a emerger. Este porcentaje de luz es percibido por el ojo y constituye la base del enjuiciamiento de la saturación de color (figura 7).

Figura 6.

Reducción de la gama cromática en caso de subentintado

  El diagrama CIE de colores normalizados muestra un ejemplo de la repercusión de las variaciones del espesor de la capa de tinta en los resultados de la impresión. Si la saturación (espesor de la capa de tinta) de uno o varios colores base no es óptima, se produce la correspondiente disminución de la gama cromática reproducible.
En este ejemplo, el campo blanco muestra la reducción de la gama cromática debido al subentintado de los tres colores de la escala.
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Una gruesa capa de tinta absorbe mucha luz y, por consiguiente, de ella emerge poca luz; el ojo ve un tono de color oscuro. Una capa de tinta delgada absorbe menos luz, asi pues se refleja más luz y el tono de color aparece más claro.

Densidad

Para describir el comportamiento de absorción de una capa de tinta de imprenta con respecto a la luz se utiliza, entre otros, el concepto de densidad óptica. Cuanto "más densa" es una capa de tinta, tanto mayor es la resistencia que opone al paso y a la salida de parte de la luz.
La densidad como magnitud de medición será descrita más detalladamente.

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